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La teoría sintética de la evolución.


Desde 1900 hasta aproximadamente 1920, los seguidores de la genética mendeliana creían que solo las mutaciones eran responsables de la evolución y que la selección natural no era importante en este proceso.

Después de eso, varios científicos comenzaron a conciliar las ideas de selección natural con los hechos de la genética, Esto culminó en la formulación de la teoría sintética de la evolución, a veces también llamada neodarwinismo.

Como Darwin ya había propuesto, esta teoría considera a la población como la unidad evolutiva. Una población puede definirse como un grupo de individuos de la misma especie que se encuentran en la misma área geográfica, en el mismo intervalo de tiempo.

Cada población tiene un determinado conjunto de genes, que puede modificarse de acuerdo con factores evolutivos. El conjunto de genes de una población es el conjunto de todos los genes presentes en esa población. Por lo tanto, cuanto mayor sea el conjunto de genes de la población, mayor será la variabilidad genética.

Los principales factores evolutivos que afectan el acervo genético de la población se pueden agrupar en dos categorías:

  • Factores que tienden a aumentar la variabilidad genética de la población. - mutación y permutación;
  • factores que actúan sobre la variabilidad genética ya establecida - migración, deriva genética y selección natural.

Se sabe que una población está evolucionando cuando ocurren cambios en la frecuencia de sus genes. La evolución ahora se considera el concepto central y unificador de la biología, y el científico Dobzhansky escribió una frase sorprendente que enfatiza esta idea:Nada se hace en biología excepto a la luz de la evolución.”.

Bases genéticas de la evolución.

La mutación crea nuevos genes, y la recombinación los mezcla con genes existentes, originando individuos genéticamente variados de una población. La selección natural, a su vez, favorece a los portadores de ciertos conjuntos de genes adaptativos, que tienden a sobrevivir y reproducirse a mayor escala que otros. Debido al desempeño de estos y otros factores evolutivos, la composición genética de las poblaciones cambia con el tiempo.

Mutaciones

Las mutaciones pueden ser cromosómicas o genéticas. Las mutaciones cromosómicas pueden ser cambios en el número o la forma de los cromosomas. Las mutaciones genéticas se originan a partir de cambios en la secuencia de bases nitrogenadas de un gen dado durante la duplicación de la molécula de ADN. Dicha alteración puede ocurrir por pérdida, adición o sustitución de nucleótidos, lo que puede dar lugar a un gen capaz de codificar una proteína diferente de la que debería haberse codificado.

Las mutaciones genéticas se consideran las principales fuentes de variabilidad porque aumentan el número de alelos disponibles en un locus, lo que aumenta el acervo genético de la población. Aunque ocurren espontáneamente, pueden ser causadas por agentes mutagénicos como la radiación y ciertos químicos (la droga ilegal LSD, por ejemplo).

No se producen mutaciones para adaptar al individuo al medio ambiente. Ocurren al azar y, por selección natural, se mantienen cuando se adaptan (selección positiva) o cuando se eliminan (selección negativa). Pueden ocurrir en células somáticas o células germinales; En el último caso, las mutaciones son de fundamental importancia para la evolución, ya que se transmiten a los descendientes.

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